Etiqueta: Espíritu Santo

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Tener deseos de Dios

Tener deseos de Dios

Deja que se consuma tu alma en deseos... Deseos de amor, de olvido, de santidad, de Cielo... No te detengas a pensar si llegarás alguna vez a verlos realizados, como te sugerirá algún sesudo consejero: avívalos cada vez más.

Textos para orar
Llegar a la intimidad con el Espíritu Santo

Llegar a la intimidad con el Espíritu Santo

Álvaro del Portillo relata cómo trataba san Josemaría al Espíritu Santo y aconseja: "Comienza por pedirle que te ilumine para descubrir su presencia en tu alma; que encienda tu voluntad con el fuego del amor; que te fortalezca para seguir sus inspiraciones".

Noticias
En la fiesta de Pentecostés

En la fiesta de Pentecostés

Los discípulos, que ya eran testigos de la gloria del Resucitado, experimentaron en sí la fuerza del Espíritu Santo: sus inteligencias y sus corazones se abrieron a una luz nueva.

Textos para orar
La venida del Espíritu Santo

La venida del Espíritu Santo

Al cumplirse el día de Pentecostés, estaban todos juntos en un mismo lugar. Y de repente sobrevino del cielo un ruido, como de viento que irrumpe impetuosamente, y llenó toda la casa en la que se hallaban. Entonces quedaron todos llenos del Espíritu Santo.

Textos para orar

“Dóciles al Espíritu Santo”

Nuestro Señor Jesús lo quiere: es preciso seguirle de cerca. No hay otro camino. Esta es la obra del Espíritu Santo en cada alma –en la tuya–, y has de ser dócil, para no poner obstáculos a tu Dios. (Forja, 860)

“Señor, si quieres, puedes curarme”

No lo dudes: el corazón ha sido creado para amar. Metamos, pues, a Nuestro Señor Jesucristo en todos los amores nuestros. Si no, el corazón vacío se venga, y se llena de las bajezas más despreciables. (Surco, 800)

"Frecuenta el trato del Espíritu Santo"

Frecuenta el trato del Espíritu Santo -el Gran Desconocido- que es quien te ha de santificar. No olvides que eres templo de Dios. -El Paráclito está en el centro de tu alma: óyele y atiende dócilmente sus inspiraciones (Camino, 57).

“Ven, Santificador Omnipotente”

¡Sé alma de Eucaristía! -Si el centro de tus pensamientos y esperanzas está en el Sagrario, hijo, ¡qué abundantes los frutos de santidad y de apostolado! (Forja, 835)