Un documental recoge seis testimonios de personas maduras que vuelven a creer y regresan a la Iglesia

El reportaje multimedia 'Regreso a Ítaca', presentado este jueves, 31 de mayo en Madrid, recoge seis testimonios de personas maduras, en torno a los 50 años que, después de muchos años sin práctica religiosa, han vuelto a la Iglesia y han recuperado la fe.

La Vanguardia (Ep) Un documental recoge seis testimonios de personas maduras que vuelven a creer y regresan a la Iglesia

El documental destaca el símil de Ítaca como símbolo de hogar y del regreso a casa de un converso, como explica María Villarino, coordinadora del proyecto, disponible en la web del Opus Dei. "Ítaca, isla del mar Jónico, es el símbolo del viaje que vuelve a casa, el regreso de Ulises contado por Homero en La Odisea", indica Villarino.

El reportaje multimedia recoge las palabras del papa Francisco, cuando señala que "Dios es un Padre que me ama y espera mi regreso". Según Villarino, "Francisco acerca la imagen de la Iglesia como madre y hogar, no como una institución fría y burocrática".

De este modo, el reportaje incluye los testimonios de Rosa, África, José, Ángel, María y Manuel, que cuentan sus itinerarios en relación a la fe y los momentos clave de su regreso a la Iglesia.

Entre otras vivencias, Rosa explica que "lo hacía todo por cumplir, por quedar bien" y que se "sentía obligada". Sin embargo, precisa, ahora ve que "Dios mide por lo que amo, no por lo que hago mal; sé que si caigo tengo una red, y no pasa nada". "Descorrí las cortinas de mi vida y entró la luz del sol", afirma.

Por su parte, África recuerda que estuvo 20 años diciendo que no a Dios y ahora ve que "si vives cara a Él, la vida es totalmente distinta, gira 180 grados" mientras que José, que es artista, relata que su odio "fue cediendo y se transformó en indiferencia, mi proceso interior es un milagro".

En cuanto a la vida de Ángel, ya rehabilitado y con trabajo, ha estado llena de dificultades, con alusión a las drogas, "sin saber que iba directamente a refugiarme en el infierno", mientras que María dejó de rezar "porque no se cumplía nada de lo que pedía".